EL BRONCEADO


El protector solar es una loción, gel, spray u otro tópico que evita o disminuye las quemaduras debidas a la exposición al sol.



Aunque evita las quemaduras se cree que los protectores solares no ofrecen una protección 100% absoluta.





Por ello algunos dermatólogos llegan a desaconsejar el uso de protectores ya que al usarlos se está más tiempo al sol del que se estaría sin fotoprotector, sobre todo si se espera a quemarse.



Lo ideal es usar fotoprotector y no estar más tiempo del que se estaría sin fotoprotector.





Tampoco se recomienda exponerse directamente al sol, sino adquirir el moreno según se realiza una actividad al sol.



Un buen filtro solar debe reunir las siguientes cualidades:



Buena capacidad de absorción de las radiaciones ultravioletas.


Resistencia a los agentes externos: sudor, agua...
No causar irritación a la piel. Ser estable al sol.
Ser inodoro e insípido.
ser compatible con el resto de las sustancias de la fórmula.



Para preservarnos de la acción de los rayos solares y tener un color espectacular en el verano, los bloqueadores y bronceadores son la mejor opción. Pero no todos tienen el grado de protección que más nos conviene.





Para saber cuál es el producto con factor de protección solar más adecuado a nuestras necesidades, debemos tener en cuenta nuestro fototipo o tipo de piel.



Fototipo 0: Quienes tienen el cabello canoso, los ojos azules, la piel albina, sin pecas y bronceado nulo. Dado que es un tipo muy sensible, debe evitarse la exposición al sol.



Fototipo 1: Si eres pelirroja, tus ojos son verdes o azules, tu piel es muy clara o sensible y tu bronceado, mínimo. Puedes aplicarte una protección extrema -con FPS 30- durante los primeros días y luego pasar a la protección máxima de FPS 25.



Fototipo 2: El cabello rubio o castaño, los ojos claros, la piel clara de pocas pecas y bronceado del mismo tono tiene un alto grado de sensibilidad. En los primeros días conviene aplicar un FPS de 20 y después pasar al número 15.



Fototipo 3: También de personas rubias, ojos pardos, piel clara o mate y bronceado claro. Al comienzo es recomendable un FPS 12 y posteriormente disminuir a 10.



Fototipo 4: Es el fototipo de los de cabello castaño, ojos oscuros, bronceado intenso, piel mate sin pecas y poca sensibilidad. A ellos les conviene iniciarse con protección media de FPS 8 para continuar con el número 6.



Fototipo 5: Los tipos de pieles oscuras sin pecas y poco sensibles, con color castaño oscuro en su cabello, ojos y bronceado requieren primeramente un FPS 6 para después pasar al FPS 4.



Fototipo 6: Para este tipo de piel la protección casi no es necesaria. Se caracteriza por la piel sin pecas y el cabello, los ojos y el bronceado negro.



7 Consejos para un bronceado perfecto





1. El bronceado progresivo.
Broncearse progresivamente es conseguir un bronceado duradero y preservar la piel. Algunos minutos de exposición son suficientes los primeros días. Poco a poco se puede ir aumentando la exposición evitando el periódo entre las 12h y las 16h y utilizando una crema solar ¡por supuesto!.



Mientras esperas al sol, apuesta por las cremas protectoras con color o por los autobronceadores (cuidado que ¡no proporcionan ninguna protección solar!).



¿Te escuece la piel después de haber tomado el sol? Aplica, después de la ducha un cuidado after sun. Si vuelves a tomar el sol después, utiliza una protección muy alta – que tienes que renovar de forma regular – y ponte una camiseta y un sombrero. Antes de exponerte de nuevo al sol, espera que tu piel se haya recuperado.



2. Cuidado.
Exponerse al sol y tomar ciertos medicamentos puede provocar reacciones de "fotosensibilización". Lee atentamente el prospecto de los medicamentos que tomas o consulta a tu médico o farmacéutico.



3. Granitos: cuidado con el sol.
Con el sol, los granos desaparecen momentáneamente ya que la piel se espesa y las secrecciones disminuyen bajo la acción de los rayos UV. Pero en cuanto la piel deja de estar expuesta al sol, se agrava el fenómeno. Sigue haciendo falta utilizar una protección: elige un fluido solar no graso que no obstruye los poros.



4. Rayos senior.
Cuando uno envejece, se tiene tendencia a prescindir de protección solar. Es un grave error: cuando la piel envejece, el número de melanocitos disminuye y su actividad de síntesis se modifica, de ahí la aparición de manchas de hiper e hipopigmentación.





5. Cuidado con los ojos.
La retina, y la córnea son hiper-reactivos a los rayos UV. Elige gafas de sol con protección 3 ó 4, de acuerdo con las normas europeas. Las gafas”mosca” o las hipergrandes cubren ampliamente los ojos y están de moda; aprovéchate!



6. Especial Cuerpo.
Para protegerse de los rayos UV, la piel se vuelve más espesa. Una vez por semana, si no presenta ningún enrojecimiento, recupera su resplandor con un “peeling” suave.



7. Especial cabello
El sol, el mar, el cloro, el viento... estropean la fibra capilar.
Ahí te comentamos algunas medidas preventivas:
Protege tu cabello con y renueva la aplicación cada vez que salgas del agua.
Utiliza un champú adaptado a tu cabello Aclarar abundantemente con agua para eliminar la sal y el cloro.
Aplica una mascarilla nutritiva y protectora.

2 Response to "EL BRONCEADO"

  1. Lucía says:
    15 de mayo de 2009, 9:21

    Muy util :)

  2. Amanda says:
    20 de mayo de 2009, 14:17

    Madre mía, si me pongo sin protección solar 5 minutos acabo como un camarón, uf!!. Por tema laboral no puedo ir mucho a la playa, y ya hace varios años que no consigo estar completamente morena, como cuando no trabajaba. Este año me lo tengo propuesto, acabo morena sí o sí. Siempre pongo un protector muy algo, si no me quemo seguro. Y sí evito las horas de al medio día. Generalmente voy sóla un rato y me vuelvo, así que no hago mucha actividad en la playa, salvo leer algún libro que me llevo, o alguna revista con gafas de sol sino el reflejo de la luz en el libro me deja la vista fatal.

    Muy útil.
    Muchos besos!!

Blog Widget by LinkWithin